Seguros médicos

Tres cosas que hacer al comenzar a trabajar

Cuando se consigue el primer trabajo fijo serio, ese que uno sabe que va a mantener durante muchos años si todo va bien, es el momento de comenzar a tomar decisiones económicas que pueden ser importantes. Tal vez la compra de un vehículo o incluso de un piso transcurrido algo de tiempo. Pero también otro tipo de decisiones que, aunque eran muy importantes, se fueron aplazando mientras no existiera una fuente de ingresos fija. Entre todas esas decisiones, estas son las tres que, seguramente, resulten más urgentes y sean más gratificantes.

  1. Contratar adeslas seguro médico de salud. Es una decisión de las más inteligentes porque contarás con los mejores especialistas y hospitales. Si tienes la necesidad de hacerte pruebas, acudir a especialistas médicos o pasar por una intervención, no habrá que esperar las colas de la seguridad social y todo será mucho más cómodo y rápido. Un dinero, sin duda alguna, muy bien invertido y que, además, puede irse ampliando para toda la familia a medida que ésta crezca. Solo hay que elegir la modalidad de seguro que se adapta mejor a las necesidades de cada momento y elegir un copago que nos salga a cuenta respecto al uso que pensamos darle al seguro.
  2. Contratar un producto de ahorro. Un producto de ahorro de bajo riesgo es siempre una excelente opción cuando se empieza a trabajar. Es una forma de obligarse a guardar una cantidad fija todos los meses, como si fuera un recibo más o haciéndose a la idea de que se cobra un poco menos. Para cuando nos demos cuenta, tendremos un fondo importante que podremos utilizar para la entrada de una vivienda o para cualquier otro proyecto que queramos llevar a cabo. Los productos de bajo riesgo a medio plazo dan un interés suficiente para que merezcan la pena sin arriesgarse a la pérdida del capital.
  3. Invertir en formación extra. Si tenemos un trabajo en el cual hay posibilidades reales de crecer y ascender y esas posibilidades se cimentan en tener unos estudios concretos como másteres o especialidades, es el momento de comenzar a realizarlos. Algunas empresas ofrecen la posibilidad de hacerlos con ellas, pero te vincularás contractualmente, mientras que si los realizas por tu cuenta, los cursos son tuyos y tienes libertad para elegir mejores ofertas una vez que los tengas superados, si son más interesantes que la actual.